Adolfo Azuar, representante de la firma, mantuvo conversaciones con autoridades económicas de nuestro país y con miembros de la Mesa Sectorial de Productos Forestales de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex/MIC).
Azuar dijo que, de momento, el énfasis de la inversión de ENCE se centra en Uruguay, pero no descartó que, en un futuro, el Paraguay sea escenario de inversiones de la empresa, dadas las excelentes condiciones de clima y suelo que se dan para el desarrollo forestal.
Por ahora, la compañía tiene interés en comprar madera para producir celulosa en Uruguay y analiza las opciones de transporte. Dijo que hay un sistema de barcazas que moviliza la soja paraguaya hacia puertos de ultramar, pero como se trata de una producción zafrera, existen períodos de siembra en que las barcazas muy bien podrían dedicarse al transporte maderero.
Justamente, el empresario refirió que vinieron a observar en el país dos aspectos: uno tiene que ver con la situación del sector forestal; el otro propósito es conocer la experiencia paraguaya en materia de transporte de barcazas por el río Paraguay, porque planean hacer un transporte de madera en barcazas por el río hasta Uruguay, para abastecer la mencionada planta de celulosa de la empresa.
ENCE inició conversaciones con empresarios forestales paraguayos, principalmente de Forestal Yguazú, y Copetrol para la adquisición de maderas de eucalipto.
Admitió el español que se produce una emigración de grandes inversiones forestales a esta parte del mundo, porque se dan condiciones de crecimiento rápido de madera y, en tal sentido, comentó: “En el norte de Europa, los árboles crecen a un ritmo de 3 m3 por hectárea; en España crecen a un ritmo de 10 m3, pero Brasil, que es el número uno en producción de celulosa, tiene árboles creciendo a un ritmo de 40 m3 y 50 m3 por hectárea, en algunos casos.