En los supermercados vendían productos tradicionales e importados, pero notamos que ciertas hierbas nacionales solo se podían conseguir con las yuyeras. Vimos la posibilidad de introducir esos productos con una presentación más pulcra y cumpliendo todas las normativas y requisitos sanitarios”, mencionó Mauricio Stadecker.
Agregó que la firma se inició con un capital propio de G. 12 millones ofreciendo al mercado una variedad de 40 productos. Al tercer año, el capital aumentó a G. 100 millones. Hoy no solo manejan un volumen importante de capital, sino que llegaron a diversificar sus productos y alcanzar más de 70 variedades, que incluyen tés y la comercialización de granos como el sésamo.
“La posibilidad de exportar llegó en poco tiempo, y actualmente entre dos y tres contenedores de hierbas por mes tienen como destino Francia, Estados Unidos o España. En estos dos últimos países la demanda se da de ciertos productos, por la gran cantidad de paraguayos residentes”, mencionó.
Entre los productos exportados se encuentra el ka’a he’ê, cedrón paraguái, cedrón kapi’i, menta, burrito, salvia, yaguareté ka’a, cáscara de naranja agria, limón y pomelo.
La empresa adquirió un predio en Loma Pytã, en donde se construyen depósitos y oficinas, y una propiedad en la ciudad de Lima, de 3,5 hectáreas, donde funciona un centro de acopio y una finca escuela.
Además, realizaron una inversión de automatización de procesos industriales de 300.000 dólares en máquinas de té; 200.000 dólares en máquinas para fraccionar y envasar hierbas y especias, y 150.000 dólares para máquinas de prelimpieza y limpieza de granos y hojas.
Actualmente, están trabajando para obtener la certificación ISO 9001 e ISO 22.000, normativa internacional que garantiza seguridad en los alimentos.
La iniciativa empresarial también benefició con mejores ingresos a pequeños productores de las localidades de Lima Chamorro Cue, Isla Sola y del asentamiento Andrés Barbero, en el departamento de San Pedro, y algunos distritos de Concepción.
“Ante la falta de capacidad para cumplir con un volumen que satisfaga la demanda interna y externa, llegamos a Lima, San Pedro, a una pequeña escuela agrícola, donde la gente, aunque no reunía las condiciones mínimas, tenía ganas de trabajar. Nos pareció que eran personas serias. Entonces les brindamos asistencia técnica y establecimos pautas de trabajo para el control de calidad”, indicó Stadecker.
Además, mencionó que organizaciones como Paraguay Vende, USAID, BID y el PNUD han asesorado y apoyado el crecimiento de la firma.